The story of Palermo Hollywood (origen del nombre), Bonpland y Fitz · 3 min · Español

El Corazón Creativo: Un Paseo por Palermo Hollywood

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The story

Bienvenidos a uno de los rincones más vibrantes y transformados de Buenos Aires. Soy Avsha, y hoy vamos a recorrer las calles donde la historia industrial y la creatividad mediática se funden en un solo ritmo. Estamos parados exactamente donde el pasado ferroviario y el futuro digital se dan la mano: el área de las calles Bonpland y Fitz Roy, en el corazón de lo que hoy todos conocemos como Palermo Hollywood.

Si miran a su alrededor, verán una arquitectura fascinante. Pero antes de las cámaras y los sets de filmación, este barrio tenía un aroma muy distinto. A principios del siglo veinte, esta zona era un sector de quintas que luego se transformó en un enclave de talleres mecánicos, depósitos y fábricas, gracias a su cercanía con las vías del ferrocarril Mitre.

Sin embargo, en la década de los noventa, algo cambió para siempre. Las viejas estructuras de ladrillo a la vista, con sus techos altos y espacios amplios, resultaron ser el escenario perfecto para una industria naciente. Fue entonces cuando productoras de televisión, canales de aire como América TV, y estudios de cine comenzaron a mudarse aquí.

El nombre "Palermo Hollywood" nació casi como una broma entre los vecinos y los trabajadores de los medios, pero fue el periodista Daniel Hadad quien terminó de sellar el apodo en el imaginario popular. Era la versión porteña del glamour californiano, aunque con un inconfundible sabor a empedrado y café de esquina. Caminen conmigo por Fitz Roy.

Esta calle debe su nombre a Robert Fitz Roy, el capitán del HMS Beagle, el barco que llevó a Charles Darwin en su famoso viaje científico. Y si cruzan hacia Bonpland, están honrando a Aimé Bonpland, el gran botánico francés que recorrió América junto a Humboldt. Es curioso que estas calles, dedicadas a exploradores y hombres de ciencia, sean hoy el epicentro de la exploración visual y artística de la ciudad.

Observen los edificios. Muchos de esos lofts modernos que ven hoy fueron antiguos almacenes de granos o talleres textiles. Notarán que el cielo aquí está surcado por un entramado de cables y antenas; es el sistema nervioso de la televisión argentina latiendo sobre nuestras cabezas.

Pero Palermo Hollywood no es solo trabajo. Al caer el sol, las productoras bajan sus persianas y el barrio se transforma en uno de los polos gastronómicos más sofisticados de la capital. Desde las cocinas de autor en Fitz Roy hasta los bares escondidos en Bonpland, la energía creativa nunca se detiene.

Aquí, entre el eco de los viejos trenes y el brillo de las pantallas led, Buenos Aires nos cuenta que siempre sabe reinventarse. Disfruten el camino, respiren el aire de este set filmación a cielo abierto y dejen que las historias de estos exploradores modernos los guíen en su próximo paso.

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