The story of Museo Universitario del Chopo · 3 min · Español

El Palacio de Cristal: El Corazón Rebelde de la Santa María la Ribera

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Bienvenidos a uno de los rincones más singulares y vibrantes de la Ciudad de México. Se encuentran frente al Museo Universitario del Chopo, un gigante de hierro y cristal que parece haber aterrizado desde otra época y otro continente en medio de las calles arboladas de la colonia Santa María la Ribera. Observen por un momento esas torres gemelas que se elevan hacia el cielo.

No son solo adornos; son el esqueleto de una historia que comenzó a miles de kilómetros de aquí. Esta estructura de estilo Art Nouveau fue fabricada en Alemania a principios del siglo veinte. Fue diseñada originalmente como un pabellón de exposiciones industriales en Düsseldorf, pero tras ser desmontada, viajó por mar hasta México, traída por el empresario José Landero y Coss.

Imaginen el espectáculo de ver este mecano gigante siendo ensamblado pieza por pieza en esta misma calle, Dr. Enrique González Martínez, en una época en la que la zona era el límite elegante de la ciudad. Durante décadas, este edificio fue conocido como el Palacio de Cristal y albergó el Museo Nacional de Historia Natural.

Muchos capitalinos todavía guardan recuerdos de infancia caminando bajo estas naves de metal para ver el famoso esqueleto de dinosaurio que aquí residía. Sin embargo, para los años setenta, el edificio cayó en el abandono, hasta que la UNAM lo rescató para convertirlo en lo que es hoy: un faro de la cultura contemporánea y la vanguardia. Pero el Chopo es más que su arquitectura.

Es un símbolo de resistencia. En los años ochenta, este lugar se convirtió en el epicentro de la contracultura en México. Aquí nació el famoso Tianguis del Chopo, donde los jóvenes buscaban discos de rock, punk y metal que no se conseguían en ningún otro lado.

Aunque el mercado se mudó a unas calles de distancia, el espíritu rebelde permanece en las exposiciones de arte, el cine experimental y el apoyo incondicional a la comunidad LGBTQ+ que define al museo hoy en día. Si miran con atención el interior a través de los ventanales, notarán una modernísima estructura interna de metal oscuro. Es una renovación del arquitecto Isaac Broid, quien insertó una caja de hierro dentro de la caja original para crear nuevas salas sin tocar las paredes históricas.

Es un diálogo perfecto entre el pasado industrial y el presente artístico. Al caminar por los alrededores, sientan la energía de la Santa María la Ribera, una colonia que se niega a perder su esencia de barrio mientras abraza la modernidad. El Museo del Chopo no es solo un edificio; es un organismo vivo que respira historia y exhala creatividad.

Disfruten su visita a este templo de hierro, donde el tiempo parece haberse detenido para permitir que el arte rompa todas las reglas.

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