The story of El Cenote Zací en el centro de Valladolid · 3 min · Español

El Cenote Zací en el centro de Valladolid — el pozo maya de peces ciegos sobre el que se fundó la ciudad

A narrated story about El Cenote Zací en el centro de Valladolid — press play, or read it below.

Avsha narrates a story about wherever you are — any street, in your language. Free to start, no account.

The story

Hola, soy Avsha, y es un placer acompañarte en este recorrido por uno de los rincones más mágicos de Yucatán. Te encuentras ahora mismo en la calle 36, entre la 37 y la 39, en pleno corazón del centro histórico de Valladolid. A pocos pasos del bullicio de los mercados y el paso de los autos, se esconde una maravilla natural que parece desafiar la lógica urbana: el majestuoso Cenote Zací.

Mientras te acercas a la entrada, nota cómo el aire cambia. El calor del sol yucateco se rinde ante una brisa fresca que emana de las profundidades. Zací, que en lengua maya significa Gavilán Blanco, no es solo un cuerpo de agua; es el alma misma sobre la cual se fundó esta ciudad.

Antes de que los españoles llegaran en 1543 para establecer la "Sultana del Este", este lugar era el asentamiento maya de los Cupules. Ellos eligieron este sitio precisamente por esta fuente inagotable de vida. Al descender por las escaleras de piedra labrada, verás que Zací es un cenote semiabierto.

Una enorme bóveda de roca cubre parcialmente el espejo de agua de más de 28 metros de diámetro, dejando que la luz del sol se filtre en rayos dorados que bailan sobre la superficie turquesa. Fíjate en las raíces de los álamos que cuelgan del techo como hilos de seda buscando el agua, y escucha el eco de las golondrinas y los pájaros Toh que anidan en las grietas de las paredes. Si te acercas a la orilla y observas con paciencia el agua cristalina, notarás unos pequeños habitantes oscuros: son los famosos peces ciegos o lub.

Estos peces han evolucionado sin ojos, adaptándose a la penumbra de las cavernas subterráneas que conectan todo el estado. Pero Zací también guarda secretos de amor y tragedia. Cuenta la leyenda local que este pozo fue testigo del romance prohibido entre Zac-Nicté, la nieta de una poderosa hechicera, y Hul-Kin, el hijo de un cacique rival.

Dicen que cuando Hul-Kin fue enviado lejos para casarse con otra, Zac-Nicté se lanzó a estas aguas con una piedra atada al cuello. Su abuela, en un acto de dolor, lanzó un conjuro sobre el cenote para que Hul-Kin nunca pudiera olvidar su pérdida, y se dice que el joven, al regresar y enterarse, se arrojó tras ella para reunirse en el fondo del abismo. Hoy, ese dramatismo se ha convertido en serenidad.

Puedes ver a los lugareños saltar desde las plataformas de piedra o simplemente sentarte a observar cómo la ciudad colonial sigue latiendo arriba, mientras aquí abajo, el tiempo parece haberse detenido en la era de los antiguos mayas. Tómate un momento, respira el aroma a piedra húmeda y selva, y disfruta de este oasis en el corazón de Valladolid.

This story in other languages